El pintado del
acero galvanizado aumenta su duración
Las principales razones
por las que algunas veces se pinta el acero galvanizado son:
1. Por motivos decorativos
2. Por motivos de señalización y camuflaje
3. Para aumentar su duración recubrimientos, junto con un color
más atractivo que se demanda en algunas aplicaciones.
Mediante el pintado
convencional o la aplicación de pinturas en polvo sobre los recubrimientos
galvanizados, pueden aunarse las ventajas de la elevada protección
que proporcionan al acero estos recubrimientos, junto con un color más
atractivo que se demanda en algunas aplicaciones.
En el pintado convencional
es necesario cuidar especialmente la preparación superficial y
utilizar selladores o imprimaciones adecuadas.
Como pinturas de acabado pueden utilizarse prácticamente todos
los tipos de pinturas de buena calidad que sean compatibles con los selladores
empleados.
El principal efecto
de la pintura sobre el recubrimiento galvanizado es aislarlo del medio
ambiente. De esta manera el recubrimiento de zinc no se desgastará
y conservará su espesor mientras exista la capa de pintura. Cuando
se produzcan discontinuidades en la película, por envejecimiento
o daño mecánico, el recubrimiento galvanizado ejercerá
su acción protectora normal.
Unión
de piezas Galvanizadas
El acero galvanizado
puede unirse con tornillos y por soldadura. Pero para conseguir los mejores
resultados en la galvanización, es necesario considerar con antelación
cómo y en qué lugares van a realizarse las uniones. Prestando
atención a estos aspectos, se podrán obtener ahorros sensibles
durante el montaje.
Principios para
ahorrar en el montaje
- Realizar todas
las operaciones de corte, mecanización y soldadura antes de galvanizar.
- Utilizar uniones
atornilladas, siempre que sea posible.
- Diseñar
todos los elementos estructurales individuales con dimensiones adecuadas
para permitir su galvanización en el taller seleccionado.
- Si no pudiera evitarse
la realización en obra de algunas operaciones de corte y/o soldadura,
será necesario asegurarse que las zonas afectadas queden accesibles
para su restauración posterior.
Soldaduras antes
de Galvanizar
El recubrimiento galvanizado
se forma y adhiere bien sobre las zonas soldadas, de la misma manera que
lo hace sobre el resto del material, siempre que se haya eliminado bien
la escoria de soldadura. Sin embargo, el aspecto y el espesor del recubrimiento
galvanizado que se forma sobre las zonas de las soldaduras puede variar
algo con relación al resto, debido a la diferente composición
del material de aportación y a los cambios estructurales que se
producen en la zona afectada térmicamente.
No deben utilizarse
nunca productos anti-salpicaduras que contengan silicones. Estos productos
forman una película invisible sobre el material, que no se elimina
durante la preparación superficial que precede a la galvanización
y son causa de defectos en el recubrimiento galvanizado de las zonas adyacentes
a las soldaduras.
En las uniones soldadas
en las que las superficies solapadas tengan un área mayor de 70cm2,
es aconsejable taladrar un agujero en una de las chapas para proporcionar
ventilación al espacio cerrado. Aunque este espacio parezca pequeño,
la humedad contenida en el mismo puede generar una presión suficiente,
a la temperatura de galvanización de 450°C, como para arrancar
la soldadura y producir una pequeña explosión.
Además, en este espacio cerrado puede haber penetrado ácido
de la preparación superficial de las piezas a través de
algún poro de la soldadura, lo que agravaría el riesgo de
explosión. Una forma de evitar este problema es realizar una unión
soldada intermitente, para facilitar el drenaje de los líquidos
utilizados en la preparación superficial.
Soldadura después
de Galvanizar
Cuando suelde materiales
galvanizados es conveniente tener en cuenta las recomendaciones que se
indican. Mediante una técnica operativa correcta pueden conseguirse
soldaduras de alta calidad con características de tracción,
fatiga y doblado análogas a las que se obtienen con acero sin galvanizar.
Solamente en el caso
de aplicaciones muy críticas debe considerarse la posibilidad de
que el zinc que pueda contaminar el cordón de soldadura influya
sobre las propiedades de la unión.
Recomendaciones
para Soldar materiales galvanizados
- Utilice un método
de soldadura por fusión
- En la soldadura
eléctrica por arco, prevea la producción de más
salpicaduras que en la soldadura del acero desnudoReduzca la velocidad
de soldeo.
- En las uniones
a tope, aumente ligeramente el ángulo del chaflán y también
la separación entre bordes.
- Utilice un voltaje
y una longitud de arco algo menor que las normales.
- Aplique al electrodo
un movimiento pendular hacia adelante y hacia atrás, para facilitar
la evaporación del zinc delante de la zona en la que se va formando
el lecho fundido.
- Limpie bien la
zona soldada y restaure el recubrimiento lo antes posible.
Restauración
de los Recubrimientos dañados
Aunque el efecto de
protección catódica que ejerce el zinc sobre el acero evita
la corrosión de las pequeñas zonas que hayan podido quedar
desnudas por daño accidental o por cualquier otra causa, deben
restaurarse las zonas afectadas por el corte con soplete o por la soldadura.
Existen diferentes
normas para este aspecto, entre ellas: ISO 1461, ISO 2063 (Europeas),
ASTM A780 (Norteamericana) para la Reparación de áreas dañadas
y sin recubrir de piezas galvanizadas por inmersión en caliente.
En general señalan lo siguiente:
- Cepillado con cepillo
de alambres y aplicación de las capas necesarias de una pintura
rica en zinc de alto contenido de zinc metálico en la película
seca.
- Cepillado con cepillo
de alambres, calentamiento de la zona afectada con un soplete y aplicación
sobre la misma de una aleación especial de zinc de bajo punto
de fusión.
- Chorreado con granalla
de la zona afectada y metalización con zinc.
Los recubrimientos
obtenidos sobre las zonas restauradas deben proporcionar también
protección catódica al acero subyacente y su espesor debe
ser unos 30µm más grueso que el del recubrimiento galvanizado
circundante.
El método de
restauración más sencillo es el de las pinturas ricas en
zinc, pero el color que se obtiene difiere bastante del color del galvanizado.
Las aleaciones de zinc de bajo punto de fusión son más difíciles
de aplicar, pero su aspecto se asemeja mucho más al de los recubrimientos
galvanizados nuevos.
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